Asegura Guillermo Arriaga que "El salvaje" no es una lección de moral
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Jue, Mar
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Asegura Guillermo Arriaga que "El salvaje" no es una lección de moral

Guillermo Arriaga y su obra/Archivo

Cultura
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San Luis Potosí. El escritor, productor y director cinematográfico Guillermo Arriaga, quien presentó su obra “El salvaje”, en la edición 42 de la Feria Nacional del Libro organizada por la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP), dijo que con su publicación no pretende dar una lección moral o política, solamente contar una historia.

En declaraciones a los medios, Arriaga señaló que escribir "El salvaje" le llevó cinco años y está basada completamente en vivencias personales, la obra se sitúa en las décadas de los años 60 y 70, en donde los problemas que se tenían en esa época, se han arrastrado hasta el día de hoy, "como son la corrupción, la impunidad y la injusta distribución del ingreso y de la justicia".

El guionista de películas como "Amores perros", "21 gramos" y "Babel", entre otras, indicó que el único objetivo de su libro es contar una historia lo mejor posible, “No quiero dar una lección moral o política, solamente contar una historia”, puntualizó.
Expuso que a lo largo de su vida ha tenido una gran cantidad de vivencias que ha querido compartir al público a través de sus libros y películas.
Aseguró que cada obra que se crea, va determinando el ritmo y la longitud de lo que se está escribiendo. Al iniciar este libro no tenía idea de cuántas páginas iban a surgir y al concluir resultaron mil 200 hojas, que fue reescribiendo para que el lector reciba un trabajo de la mejor calidad posible.
Guillermo Arriaga, uno de los más originales escritores contemporáneos, indicó que una manera de motivar a los jóvenes a que lean, es prohibirles justamente que realicen la lectura de tal libro y despertar su curiosidad.
“Cuando fui al grupo de mi hijo en sexto de primaria, tenía que hablar de lectura, así que les pedí a los maestros que salieran del grupo y les dije a los jóvenes, a ver muchachos, por favor apunten estos libros, son prohibidos, secretos y peligrosos les ruego que si los leen que no se enteren sus papás y maestros ¿y que fue lo que hicieron los jóvenes? ir a comprar los títulos que no deberían leer".
Finalmente, recomendó a los padres que cuenten historias a sus hijos cuando son pequeños, que les lean por la noche o en determinada hora del día, pues apuntó que sólo de esa manera se puede difundir y propiciar que los jóvenes lean y se interesen por los libros.
“La literatura no es una obligación, no es algo ajeno, mientras más vean en un libro un sinfín de posibilidades personales y que ahí hay algo de sí mismos, más van a leer” culminó.