Crimen y castigo/Dostoievski-Korkos-Mairowitz
23
Jue, Mar
30 New Articles

Pntj fovissste 728X90

Crimen y castigo/Dostoievski-Korkos-Mairowitz

Imagen de una escena de la película "Crimen y Castigo"/Archivo

Cultura
Typography

SERAFÍN VÁZQUEZ (PUEBLA). Raskolnikov es un empobrecido estudiante de Derecho de San Petersburgo que vive en la Rusia actual, sí, la de la era Putin. Su madre, viuda y con una pensión anual de 10 mil rublos, es incapaz de seguir sosteniendo sus estudios, por lo que planea casar a su hija Dunya con un rico empresario (Piotr Petrovich Luzhin) como forma de resolver sus problemas económicos.

Luzhin no es solidario, por el contrario, declara abiertamente que su meta es hacer negocios y ser rico, que ésa es la solución a la pobreza:

Yo no amo a mi prójimo porque el mundo se basa en el egoísmo…y si yo prospero, todos lo harán.
Sin dinero, aterrado por el sacrificio de Dunya, Raskolnikov es víctima de una ávara usurera (Alyona Ivanovna) que le ofrece una limosna por las cosas que suele llevarle.
En su mísera, pero muy humana vida, Raskolnikov cree estar llamado a realizar grandes proezas, sí, como Napoleón o Mahoma. Y a él, como a quienes considera personas extraordinarias, les está permitido todo -incluso el asesinato- para deshacerse de los pequeños y grandes obstáculos, como la usurera, a la que considera un insecto.
Nuestro personaje se burla de los sacrificios, de la fe, de Dios. No te sacrifiques por mí, le dirá una y otra vez a su hermana Dunya.
Y a Sonya, una joven que se prostituye para mantener a los hijos de su madrastra y su padre, un burócrata despedido, le dirá:
¿Qué tal si no hay Dios? Te has destruido por nada. Aquí estás viviendo en la miseria y ni siquiera ayudas a nadie con eso.
Atormentado por los asesinatos de la usurera y una hermana, que no le han dejado más que un botín de joyas baratas y que tirará ante el acoso psicológico del inspector Porfiri Petrovich, se dará cuenta que no es más que un ser humano común y corriente, sí, como aquellos que tanto critica.
Ya en la cárcel, lanzará un cruel reproche:
En este mundo, los hombres derraman sangre como si fuera champaña y se convierten en héroes de la humanidad. ¡Hombres de Estado!
Arrojar bombas sobre la gente no es más respetable que lo que yo hice.
La novela fue publicada por primera vez hace ya más de 150 años (1866) por el escritor ruso Fiodor Mijailovich Dostoievski (1821-1881)
Esta novela gráfica es resultado del guión de David Zane Mairowitz y de las ilustraciones de Alain Korkos.
Como ya se ha dicho, está ambientada no en la Rusia zarista, sino Putinesca, por lo que no debe extrañarnos que los personajes usen lentes oscuros, laptops, teléfonos, computadoras; que acudan al table dance, que se droguen con líneas de cocaína; que vean televisión y que en las habitaciones cuelguen carteles de la película Scream con la bella Neve Campbell.
Una mera observación a la edición, escriben exhitación con h, cuando lo correcto es excitación.
Quizá después de leer esta versión ilustrada haya más lectores que se animen a leer la versión escrita.

Crimen y castigo (Fragmentos)
Mientras más avanzaban sus planes, más absurdos parecían. Nunca podría creer sus verdaderas intenciones.
Al mismo tiempo se preguntaba por qué tantos crímenes se resolvían tan fácilmente y por qué casi todos los criminales solían dejar un rastro elemental.
Sabía que cierta irracionalidad solía dominar a aquellos que intentaban cometer un crimen. Pero estaba seguro de que eso no lesucedería a él, sencillamente porque lo que planeaba hacer no era un "crimen"...
Piotr PetrovichLuzhin
Todo mundo se está volviendo rico. ¿Por qué yo no? Yo no “amo a mi prójimo”, porque el mundo se basa en el egoísmo. Pero si yo prospero, entonces todo lo harán, porque la sociedad será mejor.
Diálogo con el inspector
Tu opinión me interesa. He leído tu artículo “Del crimen" en una revista. En él afirmas que ciertas personas están por encima de la ley y, por lo tanto, están autorizadas a cometer delitos... Tú divides el mundo en personas “ordinarias” y “extraordinarias”, teniendo estas últimas el derecho de quebrantar la ley por el simple hecho de ser “extraordinarias”.
¿Y cuántas personas “extraordinarias” existen? Esas que tienen derecho a ir por ahí matando gente con cuchillos o... hachas. “Aquellas que son capaces de cambiar a la humanidad son uno en miles de millones. Esto está establecido por una ley de la naturaleza que la humanidad aún no conoce”...

-Al escribir tu artículo, ¿te considerabas a ti mismo uno de esos “extraordinarios”?
-Tal vez. Si así fuera, ciertamente no se lo diría a usted, un policía.
Diálogo con Sonya
Ayer dije que te diría quién mató a Lizaveta. Ahora he venido a decírtelo. ¿Lo adivinas?
-No.
-Mira bien.
-¿Por qué?
-Sólo para robarle.
-Tenías hambre.
No. Si las hubiera matado por hambre, ahora sería un hombre feliz. Fue más bien para ser como Napoleón.
¿Qué tal si Napoleón no hubiera tenido otra opción más que la de robar y matar a una vieja prestamista para poder comenzar su carrera?
Maté a la anciana porque era un insecto.
Me estuve escondiendo en mi pequeña covacha como una araña. Durante días no salí, no trabajé, no comí.
Y en la oscuridad se me ocurrió algo que a nadie antes que a mí se le había ocurrido...
Quise matar a alguien sólo como un desafío.

Crimen y castigo
Novela gráfica
Dostoievski-Korkos-Mairowitz
México, 2013
Editorial Lectorum