México en el mundo, a 48 años de distancia
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México en el mundo, a 48 años de distancia

Alejandro Rmos,director de Notimex, en una de las celebraciones por los 40 años de vida de la agencia/ Imagen de Notimex

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Ciudad de México.  Durante 1969 la agencia siguió trabajando y creciendo, tanto en entusiasmo como en personal. Nuestros patrocinadores nos permitían esas posibilidades.
En octubre fue lanzada la candidatura de Luis Echeverría a la Presidencia de México, y se inició la gira electoral que ha sido la más extensa hasta ahora, ya que prácticamente abarcó todo el territorio nacional y la que requirió más de los recursos modernos de la comunicación.

Participar en esa gira fue una de las inolvidables experiencias de mi vida; primero, por recorrer y conocer mi país, sus habitantes, sus costumbres, sus paisajes, sus misterios.
Segundo, por sumergirnos en el mundo intrincado de la política partidista, que tiene como principal vitrina la campaña presidencial cada seis años; tercero, por sentirnos parte del aparato informativo más importante del país en esos momentos; y cuarto, por el orgullo de ser mexicanos.
Notimex participó con su equipo de reporteros y camarógrafos. También con un laboratorio de revelado de películas de 16 milímetros a color, montado sobre una unidad móvil; y además con una planta portátil de energía eléctrica, también instalada en un pequeño camión, y que estaba dotada de reflectores para iluminar los sitios de reuniones públicas al paso del candidato.
En aquel año solo había, en el mundo, otro laboratorio portable de revelado, que estaba posicionado en Vietnam transmitiendo, vía satélite, las barbaries de la guerra.
Todos los días de la campaña, los avezados camarógrafos Alberto Rodríguez y Alfonso Alvarado se turnaban para levantar imágenes de los actos de campaña del candidato. Los rollos de película de un mil seiscientos pies se introducían en el laboratorio portátil de revelado.
Mi labor, entre otras, consistía en acercarme al candidato al término de las labores del día y preguntarle si quería ver lo filmado ese día; iba yo provisto de proyector, bobinas, pantalla y dos o tres focos. Fueron muchos los días que se le proyectaron las imágenes en los vestíbulos de los hoteles de alojamiento.
Mucho ha avanzado Notimex desde aquellos días en que obtuvo la colaboración de quienes –a base de convencimiento personal y sin que importara el menguado estipendio– se convirtieron, con el tiempo, en puntales del periodismo electrónico.
Con el riesgo de confiar en la memoria, cómo no recordar con afecto los nombres de quienes iniciaron la tarea desde las fuentes informativas o en la mesa de redacción.
Reporteros como Quintín Ruiz, Rafael Lizardi, Jaime Alejo Castillo, Servando González hijo, Roberto Femat, Octavio Magaña, Alejandro Ramos, Edgar González; redactores como Fernando Gutiérrez Anaya, Julián de Llantada; camarógrafos de verdad valiosos como Alfonso Alvarado, Alberto Rodríguez, Ariel y Octavio Castilleros, Joaquín Páez y Rogelio Rueda.
En televisión, se produjeron lo mismo noticiarios a color que programas especiales, como “Doce Momentos”, “Ayer, Hoy y Mañana”, “Homenaje a León Felipe”, y las series de opinión pública “Yo Soy Usted”, que fueron recibidos con beneplácito por el auditorio nacional.
Allí destacaron los productores y directores Héctor González de la Barrera, Domingo Garza, Arnold Bilgore y Servando González padre, quien llegaba desde el cine habiendo producido “Viento Negro” y “Yanco”.
También colaboraron como guionistas José María Sbert, Leonardo Femat, Rubén Broido y Arturo Rosenblueth.
Y, por supuesto, quienes aportaron, para aquel Notimex que florecía en la fiesta del espíritu, lo mejor de su talento histriónico: José Gálvez, Ofelia Guilmáin, Lilia Aragón, Sonia Furió, Sergio Fernández, Claudio Obregón, Óscar Chávez, Silvia Rey, María Eugenia Ríos, Rita Rey, Aurora Molina, Tony Carbajal y muchos más que compartieron con nosotros la tarea y el cariño por México.
Seguramente he olvidado muchos nombres porque a la distancia de los años los recuerdos fallan. Si he omitido mencionar a varios compañeros les pido disculpas anticipadas.
En fecha próxima quisiera comentar el nacimiento de los primeros instrumentos que el Estado mexicano utilizó para normar los medios de comunicación, que ya crecían para convertirse en los rectores de una nueva mentalidad.
Me refiero a la Comisión de Radiodifusión y la Subsecretaría de Radiodifusión, que engendraron a Radio, Televisión y Cinematografía (RTC) y que tuvieron un tronco común y legítimo: Notimex.
Vuelvo a recordar aquí, con especial afecto y cariño a mis queridos y extrañados amigos Enrique Herrera Bruquetas, Jesús Terán Pérez Vargas y Rolando Ortega Calderón.
Juntos levantamos los canceles de los primerísimos despachos, y cargamos escritorios y sillones para armonizar oficinas; de ese tamaño era nuestra devoción y voluntad por un proyecto nuevo, la Imagen de México en el Mundo.
Hoy, lo repito, Notimex es una realidad, una gran realidad nacional e internacional, gracias a la dedicación y talento de quienes lo han dirigido, quienes le han dado su mejor esfuerzo, y quienes lo han amado.
Rindo mi íntimo homenaje a todos quienes han cruzado sus puertas para enriquecerla con el espíritu, y de esa forma engrandecer a México. (Cuarta, de cuatro partes)